linea horiz
LA REVISTA - PUBLICACIONES ANTERIORES - ARTÍCULOS DEL MES - MANDA UN ARTÍCULO - VÍNCULOS - DESTACADOS - CONTACTO - APOYAN - INICIO

 

 

articulos

 

 

 

 

 


   

ORIGEN DEL GAUCHO

   
linea    

En el año de 1768, cuando gobernaba a Montevideo por el rey de España don Agustín de la Rosa, fueron expulsados los jesuitas de nuestras tierras. Con este motivo, las reducciones uruguayas maltratadas por los gobernadores militares, empezaron a ser abandonadas de sus pobladores, los cuales, buscando la tranquilidad y la riqueza se establecieron en buen número sobre las campiñas de Montevideo y Maldonado. Pronto se iniciaron entre los nuevos pobladores y los que ya habitaban el país, relaciones industriales y de orden social que fueron estrechándose, y por fin resultó, que una nueva sociedad se había formado. De en medio de estos elementos tan diversos, nació un tiempo que era el resultado de todas las fusiones, y que estaba destinado a desempeñar un gran papel y dar su nombre a la población de las campañas del Plata: era el GAUCHO. Los primeros gauchos o “gauderios” , sin embargo, no eran todos uruguayos, pues muchas componían el número de los portugueses y españoles fugados del presidio : se les llamaba gauchos como se les hubiera podido llamar bandidos u holgazanes. Pero de allí a poco, hizose extensiva la designación a todos aquellos que sin quehaceres fijos, gustaban vagar errantes por los campos, o se hacían notables por sus lances amorosos, sus rencillas y sus cantares. Lo rudimentario del trabajo y la facilidad de efectuarlo con pocos brazos, hacía que en todas las familias, numerosas de suyo, hubiese siempre un sobrante de varones que no eran absolutamente necesarios a las faenas domésticas. Los más enérgicos de ellos, aguzados por su natural inquieto, abandonaban pronto el hogar paterno para procurarse atractivos de otro género en medio de una naturaleza salvaje, luchando con las fieras y los animales cerriles, y aventurándose en los lances apurados de cualquier género. Estos fueron de aquí para adelante los verdaderos gauchos, mezcla informe de grandes pasiones y de pensamientos mezquinos, arrojados y pueriles, trovadores melancólicos que al son de la guitarra cantaban endechas de amor, y enseguida reñían a cuchillazos por la menor palabra; valientes hasta la temeridad y supersticiosos hasta la ridiculez. Había ya en este fruto prematuro de una raza nueva, todos los rasgos salientes de su futuro carácter , parece como que el gaucho hubiera presentido por su temeridad sin objeto y sus melancolías sin causa, que era el primer eslabón de una agrupación humana destinada a conquistar su independencia y su libertad por el valor militar y la resignación cívica. Tal fue el origen del gaucho.

Fuente: (Francisco Bauzá de “Estudios Literarios”)

 


En el año de 1768, cuando gobernaba a Montevideo por el rey de España don Agustín de la Rosa, fueron expulsados los jesuitas de nuestras tierras. Con este motivo, las reducciones uruguayas maltratadas por los gobernadores militares, empezaron a ser abandonadas de sus pobladores, los cuales, buscando la tranquilidad y la riqueza se establecieron en buen número sobre las campiñas de Montevideo y Maldonado. Pronto se iniciaron entre los nuevos pobladores y los que ya habitaban el país, relaciones industriales y de orden social que fueron estrechándose, y por fin resultó, que una nueva sociedad se había formado. De en medio de estos elementos tan diversos, nació un tiempo que era el resultado de todas las fusiones, y que estaba destinado a desempeñar un gran papel y dar su nombre a la población de las campañas del Plata: era el GAUCHO. Los primeros gauchos o “gauderios” , sin embargo, no eran todos uruguayos, pues muchas componían el número de los portugueses y españoles fugados del presidio : se les llamaba gauchos como se les hubiera podido llamar bandidos u holgazanes. Pero de allí a poco, hizose extensiva la designación a todos aquellos que sin quehaceres fijos, gustaban vagar errantes por los campos, o se hacían notables por sus lances amorosos, sus rencillas y sus cantares. Lo rudimentario del trabajo y la facilidad de efectuarlo con pocos brazos, hacía que en todas las familias, numerosas de suyo, hubiese siempre un sobrante de varones que no eran absolutamente necesarios a las faenas domésticas. Los más enérgicos de ellos, aguzados por su natural inquieto, abandonaban pronto el hogar paterno para procurarse atractivos de otro género en medio de una naturaleza salvaje, luchando con las fieras y los animales cerriles, y aventurándose en los lances apurados de cualquier género. Estos fueron de aquí para adelante los verdaderos gauchos, mezcla informe de grandes pasiones y de pensamientos mezquinos, arrojados y pueriles, trovadores melancólicos que al son de la guitarra cantaban endechas de amor, y enseguida reñían a cuchillazos por la menor palabra; valientes hasta la temeridad y supersticiosos hasta la ridiculez. Había ya en este fruto prematuro de una raza nueva, todos los rasgos salientes de su futuro carácter , parece como que el gaucho hubiera presentido por su temeridad sin objeto y sus melancolías sin causa, que era el primer eslabón de una agrupación humana destinada a conquistar su independencia y su libertad por el valor militar y la resignación cívica. Tal fue el origen del gaucho.

Fuente: (Francisco Bauzá de “Estudios Literarios”)


VIDA DE LOS CRIOLLOS


A fines del Siglo XVIII – y de acuerdo a noticias de los viajeros de la época – comenzaron a aparecer en campos inmediatos a Montevideo y Maldonado, unos habitantes nuevos, tenidos por vagos, llamados “gauderios” , vestidos de una mala camisa , chiripá cubriendo las piernas, y a medio calzar unas botas rústicas , hechas con el cuero de las patas de los vacunos y yeguarizos , las cuales le cubrían pantorrillas y pies dejando afuera la punta de los dedos. Para evitar el frio y aun el sol, se cubrían con un pocho, y armados siempre de un largo cuchillo llamado facón, atravesado en la cintura por detrás, vagaban por los campos, siempre jinetes en caballos cerriles. La vida fácil y abundante les llevaba a la holganza, dedicando así su tiempo, a enamorar a las mujeres, realizar faenas de rústica belleza, como las de bolear o enlazar animales, y desahogar sus tristezas o su alegría de vivir, cantando peculiares canciones acompañándose con una pequeña guitarra española que muchos de ellos habían aprendido a pulsar. Estos hombres primitivos, llamados al principio “gauderios” , luego tomaron el nombre definitivo de  “gauchos” , con el cual pasaron a la historia. Eran descendientes de españoles, o de los hijos de éstos, tenidos, no sólo con mujeres de igual raza, sino también con indias y con negras. La vida al aire libre les hizo fuertes, vivaces y valientes. Su padres españoles les dejaron, junto a su religión, un singular sentido del honor y de la hidalguía, particularidades éstas con las cuales más adelante se iban a singularizar ante los demás hombres. Al producirse los primeros levantamientos contra el régimen español o portugués, en pro de la independencia, estos hombres, mal mirados al principio por las clases cultas de las ciudades, iban a ser los guerreros indisciplinados y heroicos, en los cuales se apoyaron los caudillos, para llevar la guerra a los opresores , tras las ideas de Libertad. Ellos fueron de este modo, los primeros y más auténticos soldados de la Patria. Con ellos contó Artigas para iniciar el proceso de nuestra independencia; y con ellos contaron, igualmente para continuarla, los caudillos que vinieron en pos de nuestro héroe mayor. El gaucho, así , en su vida de guerrero, y después de afianzada la independencia en su vida de trabajador campesino , aprendió todos sus saberes en el gran libro abierto que la naturaleza ofrece al hombre. Por eso si al principio el nombre de gauderio o de gaucho fue sinónimo de vago, como lo fue luego de esforzado y valiente, en los últimos tiempos de su breve existencia, su nombre significó – y significa aún – cualidad de hombre baqueano , servicial , sufrido y pundonoroso. Por eso , la palabra gaucho , mas que aludir a un hombre de raza o estirpe determinada, significa una cualidad o un conjunto de cualidades correspondientes a ese hombre. De ahí que el pueblo haya creado la palabra gauchada, pues hacer una gauchada, es hacer un servicio sin que medie para ello el más mínimo interés. El gaucho fiero, cimarrón y heroico , hace años ya que desapareció de nuestra vida campestre ; sólo existe hoy el trabajador rural llamado paisano, el cual , al moverse en el mismo medio ambiente de aquél, heredó algunas de sus costumbres y características, cual el amor a la “prenda” – como llamaba a la mujer - ; la habilidad en el manejo del caballo, del lazo y las boleadoras; así como la afición por la guitarra , el canto y la danza ; amén del valor personal, la capacidad para sufrir las inclemencias del tiempo y de la vida, y por sobre todo eso : el amor a la libertad junto con la consecuencia hacia su bandera, su divisa y sus caudillos.

Fuente: (Fernán Silva Valdés de “Lectores de Historia Nacional”)
(Queridos lectores, los invitamos a seguir con este material sobre EL GAUCHO , con RAICES de Noviembre-12)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 







   
 


PÁGINAS AMIGAS